Todos cuando éramos pequeños, más pequeños aún, veíamos series de televisión o incluso oíamos a nuestros propios hermanos discutir con nuestros padres y todos ellos coincidan en una cosa: eran unos incomprendidos a los que sus padres no entendían. Cuando era pequeña yo lo que no entendía era porque era así, si se supone que hablando se entiende la gente y todos de pequeños estamos super felices con nuestros papis, bien ahora entiendo todo.
No es que nuestros padres no nos entiendan, es que durante esa maravillosa etapa en la que deberíamos vivir todos llamada adolescencia se tiene una forma de pensar distinta a los demás. Es una época en la que todos queremos hacer lo que queramos, la razón es que cuando éramos pequeños todo el mundo nos decía que podríamos llegar a ser lo que quisieramos, y cuando llegamos a la adolescencia nos creemos muy mayores y tratamos de cumplir nuestros sueños y de hacer con nuestra vida lo que queramos, por lo que olvidamos todo lo demás y nos concentramos en eso, pero no es culpa nuestra, la culpa la tienen nuestros padres que nos crean altas expectativas para la vida que cuando crecemos y tratamos de cumplirlas no nos dejan, solamente piensan en nosotros para que seamos capaces de sobrevivir, no les importan nuestras locas visiones de futuro, se pasan el día diciéndonos que estudiemos para poder llegar a ser algo en la vida, que realmente no queremos ser, solamente nos tenemos que conformar con eso y nuestras ilusiones no les importa. Es realmente irónica esta situación, dado que hace ciertos años ellos también fueron adolescentes, y por supuesto se comportaban como nosotros y pensaban y sentían lo mismo que nosotros y si esto es así,¿Por qué no nos entienden? ¿Ya no se acuerdan de como se sentían ellos? Y en el caso de que estemos equivocados y lo mejor sea crearnos un futuro estable ¿Por qué no nos dejan que cometamos nuestros propios errores? Al fin y al cabo de los errores se aprende.
No hay comentarios:
Publicar un comentario